Dulsineya reta a Tommy con su culo apretado y anal salvaje
—¿Crees que puedes aguantar lo que te voy a dar?— le desafió Dulsineya, arqueando la espalda para mostrar su culo perfecto. Tommy no se hizo rogar: le separó las nalgas con los dedos, hundiendo la lengua en su agujero rosado mientras ella gemía de placer. La rubia se retorcía, empapando las sábanas con su coño mojado, pero el verdadero juego apenas empezaba. Con un movimiento rápido, Tommy le clavó los dedos hasta el fondo, haciendo que Dulsineya chillara y le rogara más. Ella no se quedó atrás: se montó sobre su polla gruesa, cabalgando con fuerza mientras sus tetitas rebotaban. En más de 15 minutos de escena, probaron todas las posiciones, desde el perrito hasta la vaquera invertida, con Tommy embistiendo su culo como si quisiera romperlo. Cuando por fin se corrió en su boca, Dulsineya sintió el calor del semen en su garganta y sonrió: había ganado la apuesta, pero ambos sabían que esto solo era el principio. Ahora, mientras lamía los restos de su corrida, solo pensaba en cómo lo haría sufrir la próxima vez.