Culion de 18 años se deja romper el culo en el baño de la oficina
El baño de la oficina está cerrado con seguro, pero las paredes son finas y cualquier ruido fuerte podría alertar a los compañeros de trabajo. Ella, la culona brasileña de 18 años, se agacha sobre el lavabo con el culo en pompa, las nalgas prietas y el ano ya dilatado de anticipación. Él se acerca por detrás, le agarra las caderas con fuerza y le clava la polla gruesa de una estocada, haciendo que ella muerda el labio para no gritar. El sonido de la carne chocando contra carne resuena en el pequeño espacio, y ella se tapa la boca con una mano mientras él la embiste sin piedad, sintiendo cómo su culo apretado lo aprieta como un guante. Las gotas de sudor le caen por la espalda mientras escucha pasos afuera, pero no se detiene: sigue metiéndosela hasta las pelotas, disfrutando de cómo su polla desaparece entre esas nalgas perfectas. Ella gime bajito, moviendo el culo para recibirlo más adentro, y él le agarra el pelo para tirarle la cabeza hacia atrás, marcando el ritmo con embestidas profundas. El peligro de que los descubran solo los excita más, y cuando él siente que ya no puede aguantar, le da una última estocada brutal y se corre dentro de su culo, llenándola hasta rebosar. Ella se queda quieta, sintiendo el calor de su leche en su interior, y cuando él se retira, le susurra: "¿Te gustó que te llenara el culo en el trabajo, puta?"