Colegiala sumisa mojándose bajo mi polla dominadora
La sala de estudios estaba en penumbra, con la luz de la tarde filtrándose entre las cortinas mientras el aire olía a tiza y papel viejo. Me acerqué a ella desde atrás, sintiendo cómo su respiración se agitaba apenas notó mis dedos deslizándose bajo la falda plisada que apenas cubría su culo adolescente. 'Te quiero así de sumisa, con las piernas temblando', le susurré al oído mientras mis dedos ya estaban explorando el borde de su tanguita empapada. Gemía sin control cuando hundí dos dedos dentro de su coñito virgen, sintiendo cómo se apretaba alrededor de mis nudillos como si quisiera tragármelos enteros. 'Por favor, por favor, no me hagas esperar más', balbuceó, y fue entonces que saqué la polla y se la restregué justo sobre el ojete, marcando mi territorio antes de mandarle que se pusiera de rodillas. La obligué a chupar con fuerza, mordiendo sus labios cuando la empujaba hasta el fondo de la garganta, disfrutando cada vez que se atragantaba. 'Pídeme permiso para correrme, puta', ordené, y ella solo atinó a asentir con lágrimas en los ojos. Cuando por fin la encajé contra la pared, metiéndosela de una estocada hasta que le dolió, sentí cómo sus uñas se clavaban en mi espalda mientras imploraba que le dejara llegar. Cada embestida la hacía gritar, y cuando me corrí dentro de su culo, supe que en ese momento su mente solo repetía: 'Me tengo que portar bien, me tiene que usar siempre así'