Chica ardiente se corre con su novio después del trabajo
La oficina había sido un infierno de calor, pero nada comparado con el fuego que ardía entre ellos al llegar a casa. Apenas cerró la puerta, ella lo empujó contra la pared y le arrancó la camisa mientras le mordía el cuello, sus manos ya buscando la polla dura que sabía lo esperaba. Él no perdió tiempo y la levantó contra la pared, metiendo sus dedos en el coño mojado que goteaba por el deseo, sus gemidos ahogados en su boca mientras se frotaba contra su cuerpo. La llevó al sofá y la puso de rodillas, empujando su cara hacia su verga para que le chupara con fuerza, sintiendo cómo su lengua recorría cada centímetro mientras ella lo miraba con ojos llenos de lujuria. No aguantó más y la volteó, colocándola en cuatro patas para empotrarla con fuerza, sus embestidas profundas haciendo que su culo rebotara con cada golpe, sus gritos llenando la habitación mientras él le agarraba las tetas pequeñas y apretadas. Ella se corrió primero, su coño apretando su polla mientras temblaba de placer, pero él no se detuvo, follándola más duro hasta que explotó dentro de ella, su semen caliente llenándola por completo. Cayó exhausta sobre el sofá, su cuerpo cubierto de sudor y su respiración agitada, mientras él se recostaba a su lado, ambos sabiendo que esto no terminaría tan pronto.