Bella 2024 me volvió loca con su coño apretado en casa
“¿Te gusta cómo me queda este vestido?”, me dijo Bella 2024 mientras se ajustaba el tanga blanco que apenas cubría su culo perfecto. Llevaba días provocándome con fotos de su cuerpo, rozándome al pasar, y esa noche no aguanté más. La empujé contra la pared, le arranqué la ropa y le metí los dedos hasta que gimió fuerte, con las piernas temblando. Su coño estaba mojadísimo, caliente, y cuando le chupé el clítoris se retorció de placer. La tiré en la cama, le abrí las piernas y le metí la lengua hasta el fondo, lamiendo cada gota de su excitación. Ella me agarró del pelo, gritando, mientras yo le follaba la boca con los dedos. Cuando no pudo más, se corrió en mi cara, temblando, y me miró con esa sonrisa de puta satisfecha. “¿Ves lo que pasa cuando me provocas?”, me susurró al oído, mordiéndome el lóbulo. No pude resistirme y le clavé la polla de una estocada, haciéndola gritar de nuevo. La embestí sin piedad hasta que sus tetas rebotaban y su coño se contraía alrededor de mi verga. “No pares, cabrón”, me exigió, y seguí hasta que ambos explotamos de placer. “¿Contenta?”, le pregunté, jadeando. “Por ahora”, respondió, mordiéndose el labio con esa mirada desafiante que me vuelve loco.