Barbie bang se deja empotrar hasta correrse en su culo
—'No aguanto más, quiero esa polla negra hasta el fondo'— gimió Barbie bang, mordiéndose el labio mientras se arrodillaba frente a su mejor amigo, el moreno de piel oscura como la noche y una verga que no cabía en su boca. Llevaba días provocándolo: fotos en ropa interior ajustada, rozándose contra él en el sofá, susurrándole al oído lo que quería hacerle. Él aguantó hasta que la vio con ese vestido transparente, el coño ya mojado antes de tocarla, y entonces la empujó contra la cama. 'Hoy te voy a romper', gruñó mientras le bajaba las bragas de un tirón, dejando al descubierto su culo apretado que pedía a gritos ser llenado. La primera embestida fue brutal, la polla gruesa abriéndose paso entre sus nalgas con un gemido ahogado que vibró en toda la habitación. Barbie bang se retorcía, las uñas clavadas en las sábanas, sintiendo cada centímetro de esa verga negra hundirse en su culo virgen. El moreno no tenía piedad, embistiéndola con fuerza, sus bolas golpeando contra su piel sudorosa mientras ella gritaba pidiendo más. En más de 10 minutos de escena, la folló en todas las posiciones: perrito, boca abajo con las piernas abiertas, incluso de pie contra la pared mientras la penetraba con movimientos profundos que la hacían temblar. Cuando por fin se corrió, lo hizo con un rugido, llenándole el culo de leche caliente mientras ella se estremecía bajo su peso. Al terminar, Barbie bang solo podía pensar en lo bien que se sentía ser dominada así, en cómo cada centímetro de su cuerpo ardía por él.