Agente Justin Magnum me atrapó y me folló como una ladrona
Esa tarde en el almacén, mi coño empezó a palpitar cuando Justin me empujó contra los estantes. Yo solo quería robar unos discos, pero él notó cómo mi blusa ajustada marcaba mis pechos pequeños y sus manos grandes se volvieron tan rápidas que no pude gritar. 'Voy a revisarte bien, perra', gruñó, metiendo sus dedos gruesos en mi coño ya mojado. Sentí como exploraba cada pliegue, su pulgar rozando mi clítoris mientras yo gemía con los ojos cerrados. El shock vino cuando sacó su polla enorme y la restregó contra mi culo, murmurando que me iba a reventar las dos agujeros. 'No, por favor...', supliqué, pero él solo me dio vuelta y me empotró contra las cajas, entrando de una estocada hasta hacerme sentir su verga caliente chocando contra mi cuello uterino. Cada embestida era tan profunda que mis lágrimas mezcladas con mi saliva caían sobre el suelo, mientras él me agarraba del pelo y gruñía: 'Te gusta que te folle como a una ladrona, ¿verdad, Sadie?'. Cuando me corrió dentro, su leche caliente me hizo convulsionar, dejando mi coño temblando y mi falda rasgada tirada en un rincón.