Agarabas y Olpr follando como perras en riesgo de ser descubiertas
Agarabas no podía esperar más, te arrinconó contra la pared del pasillo mientras los gemidos de Olpr resonaban ahogados en el cuello de su camisa. Sentías cómo la polla de Olpr se hundía entre tus nalgas, empapada de saliva y lubricante, mientras Agarabas te agarraba el pelo y te obligaba a chuparle los pechos. Cada embestida profunda hacía crujir el sofá, pero el miedo de que el marido de Olpr apareciera en cualquier momento solo les ponía más calientes. Olpr te mordía el hombro para ahogar sus gemidos, mientras sus uñas se clavaban en tu espalda. La cama chirriaba con cada embestida, y el sonido de la polla golpeando contra el culo húmedo de Olpr era lo único que rompía el silencio de la noche. Agarabas te susurraba al oído: 'Si alguien entra, nos descubre follando como putas', y eso solo te hacía empujar más fuerte, sintiendo cómo el culo de Olpr se ajustaba a tu verga como un guante mojado. El riesgo de ser pillados les hacía moverse con desesperación, hasta que Olpr no aguantó más y te suplicó que le llenaras el culo de leche. En ese momento, Agarabas se corrió entre tus tetas, y la próxima vez promete que será en tu cara.