Trans con polla dura reta a su novio a follarle el culo hasta que suplique
Él me dijo: '¿Crees que aguantarás toda mi verga?'. Yo sonreí, sabiendo que mi culo apretado lo iba a volver loco. Me puse el ligero de conejita, mostrando mis curvas y la tinta de mis tatuajes, mientras él se desnudaba con los ojos fijos en mi trasero. Empecé chupándole la polla, sintiendo cómo se endurecía en mi boca, pero no iba a ser tan fácil. Lo monté a horcajadas, dejándolo probar mi coño mojado antes de girarme y ofrecerle mi culo virgen. 'Ahora verás de lo que soy capaz', le dije, guiando su verga hacia mi agujero. La primera embestida me hizo gemir, pero no iba a parar. Lo reté a que me llenara entero de golpe, sintiendo cómo su polla gruesa me abría sin piedad. Cada empujón lo acercaba más a su límite, pero yo no iba a ceder. '¿Ya te rindes?', le pregunté entre jadeos, mientras sus manos agarraban mis caderas con fuerza. No se detuvo, y yo lo sentí correrse dentro de mí, llenándome hasta que su leche caliente brotó de mi culo. Pero yo no iba a quedarme atrás, apretando mi trasero para ordeñarlo hasta la última gota. '¿Ves?', le dije, sintiendo su polla flácida dentro de mí. 'Nunca subestimes a una trans con hambre'