Tranny desafía a dos hombres a una follada de tres que no olvidarán
El olor a sudor y lujuria me envolvía mientras me recostaba en el sofá, sintiendo cómo mi culo apretado latía de anticipación. Alex Victor y Grazyeli Silva no podían creer lo que les esperaba, pero yo ya había decidido que esta noche sería mi revancha: les demostraría que ni su polla gruesa ni sus manos ansiosas podrían hacerme gemir como una perra sumisa. Cuando Grazyeli se arrodilló para chuparme los pezones mientras Alex me empotraba por detrás, sentí cómo su verga entraba hasta las pelotas, haciendo que mi coño se mojara aún más. Cada embestida era un desafío, cada gemido mío una provocación, y cuando Grazyeli me dio la vuelta para meterme su polla en la boca, supe que estaba ganando la batalla. Los dos sudaban, sus respiraciones entrecortadas, pero yo seguía firme, retorciéndome para que Alex me penetrara más fuerte, más rápido, hasta que sus caderas chocaron contra mi culo con un sonido húmedo. Katy Barretos, que observaba desde un rincón, se masturbaba viendo cómo los dos hombres, antes tan seguros, ahora temblaban al borde de correrse. Cuando por fin lo hicieron, uno en mi boca y el otro en mi culo, me quedé pensando que la próxima vez les haría rogar para que los dejara tocarme.