Lu Roque me vuelve loca con su culo de ensueño
Ayer por la tarde, en el sofá de la sala, te diste cuenta de que ya no aguantabas más. Llevabas días mirándole el culo a Lu Roque, imaginando cómo sería hundirte en esa carne firme y redonda, pero hoy no hubo escapatoria. La agarraste por la cintura, sintiendo cómo su cuerpo se estremecía bajo tus manos, y le susurraste al oído que ya no podías resistirte. Ella se mordió el labio, gimiendo cuando le bajaste el short para descubrir su coño ya mojado, brillante bajo la luz tenue. Te arrodillaste para chuparle el clítoris, sintiendo cómo se retorcía de placer, y cuando ya no pudo más, te la clavaste de una estocada, llenándola hasta hacerle tocar el cuello del útero. Sus gritos resonaron en la habitación mientras la embestías sin piedad, sintiendo cómo sus uñas se clavaban en tu espalda. La volteaste para empotrarla contra el sofá, viendo cómo su culo rebotaba con cada embestida, hasta que al final te corriste dentro de ella, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de tu verga. Prometiste que la próxima vez sería aún más intenso, que no te detendrías hasta dejarla sin aliento.