Sophie Anderson se traga la polla de Marcus en el taxi y se moja entera
Es de noche y el taxi avanza lento por la ciudad cuando Sophie Anderson, con ese vestido ajustado que lleva horas usando para provocarlo, se gira hacia Marcus London y le susurra al oído que ya no aguanta más. Él la mira con esa sonrisa de quien sabe que la tiene loca y le agarra el muslo con fuerza, sus dedos marcando la piel mientras ella se inclina y le baja la cremallera con los dientes. La polla de Marcus sale dura, gruesa, y Sophie no pierde tiempo: se la mete entera en la boca, chupando con fuerza, tragando hasta que las lágrimas le corren por las mejillas. Él le agarra el pelo, empujando su cabeza hacia abajo, haciéndola ahogarse con cada embestida, pero ella sigue, gimiendo con la verga en la garganta. Cuando ya no puede más, Sophie se sube encima, montándolo a horcajadas, su coño mojado chorreando sobre el asiento mientras rebota sin parar. Marcus le mete los dedos en el culo, haciéndola gritar, y ella se corre de golpe, el taxi entero temblando con sus espasmos. Ahora, con la polla de Marcus palpitando dentro de ella, Sophie solo piensa en lo bien que se siente ser la puta que lo vuelve loco.