Skylar Snow reta a Vince Karter a darle duro por el culo
Esa tarde en el hotel, Skylar me miró con esos ojos desafiantes y me dijo que si no podía manejar su culo, se buscaría otro hombre. Sabía que era una provocación, así que sin decir nada, la empujé contra la cama y le bajé las bragas de un tirón. Su coño ya estaba mojado, pero no era allí donde quería follarla. Agarré su culo redondo y perfecto, separé sus nalgas y pasé un dedo por su agujero apretado. '¿Ahora quién está temblando, perra?', le pregunté mientras escupía en mi mano y lubricaba mi polla dura. Ella gimió cuando la punta entró, pero no se quejó, solo apretó más las sábanas mientras yo empujaba con fuerza. Sentía su culo caliente y estrecho aprisionando mi verga, y cada vez que me hundía hasta las pelotas, ella soltaba un grito ahogado. Vince Karter aprovechó para meterle su monstruosa polla en la boca, y ahora estaba tomando por dos agujeros. El sonido de sus gemidos se mezclaba con el golpeteo de mis caderas contra su trasero. 'Pide más, zorra', le ordené, y ella solo pudo gemir algo incoherente mientras su cuerpo se sacudía. Aumenté el ritmo, clavando cada vez más fuerte, sintiendo cómo su culo se adaptaba a mi tamaño. De repente, su cuerpo se tensó y sentí cómo se corría en mi polla, pero no me detuve, seguí embistiéndola hasta que su agujero se contrajo alrededor de mi verga. Sabía que estaba cerca, así que saqué la polla y me corrí justo sobre su culo perfecto, marcándola como mía.