Sicilia y Aislin se lamen la concha con furia y celos
Te voy a contar cómo Sicilia y Aislin se revolcaban en la cama, mordiéndose los labios mientras se miraban con rabia y deseo a la vez. ¿Sabes por qué? Porque ayer las vi a las dos besándose en la fiesta, riéndose como si yo no existiera, y ahora les voy a dar su merecido, una por una, hasta que giman tan fuerte que se les rompan las cuerdas vocales. Sicilia jadea cuando le aparto el tanga con los dientes, sintiendo su concha hinchada y brillante de lo mojada que está, y Aislin no se queda atrás, metiendo dos dedos gruesos hasta el fondo mientras le chupa los pezones como si fueran helado derritiéndose. Las dos tienen los muslos temblando, los coños chorreando, y yo sé que están imaginando a él mientras las hago correrse, una tras otra, hasta que no puedan ni respirar. Sicilia me clava las uñas en la espalda cuando le meto la lengua hasta el clítoris hinchado, y Aislin se mueve como una serpiente contra mi mano, gimiendo cosas sucias que solo yo puedo escucharle. En más de 12 minutos de escena, van a ver cómo les doy lo que tanto querían, pero ahora bajo mis reglas, y cuando terminen, van a saber exactamente quién manda aquí. Lo mejor es que van a seguir pensando en él, incluso cuando las haga llorar de placer.