Serena le enseña a su padrastro que el respeto se gana
Deslizo mis dedos por el borde de mi falda corta, sabiendo que Jay Rock me está mirando desde el sofá. Llevaba días provocándolo: fotos en ropa interior, rozándome contra él al pasar, mordiéndome el labio cuando me agachaba a recoger algo. Hoy no aguantó más. Me agarró de la cintura y me sentó en su regazo, sintiendo su polla dura contra mi culo. '¿Ves lo que provocas, nena?' me susurró al oído, y yo solo sonreí. Me bajé de golpe y me arrodillé frente a él, desabrochándole el pantalón con las manos temblorosas. Su verga saltó libre, gruesa y palpitante, y sin pensarlo dos veces me la metí en la boca hasta que las lágrimas me nublaron la vista. Jay Rock gruñó, enredando sus dedos en mi pelo mientras yo chupaba con fuerza, sintiendo cómo su sabor salado se mezclaba con mi saliva. Cuando ya no pudo más, me levantó y me empotró contra la pared, levantándome una pierna para clavarme su polla hasta que mis gemidos llenaron la habitación. Me corría en todas las paredes, sintiendo cómo su leche caliente me quemaba por dentro. Ahora, mientras me limpio con su camisa, solo pienso en lo bien que se siente tener el control.