Sara Jay se deja empotrar por John Anthony en su coño maduro
Me estaba mordiendo los labios para no gritar cuando John Anthony me agarró de las caderas y me clavó su polla negra hasta las pelotas, sintiendo cómo mi coño maduro se ajustaba a su grosor. El riesgo de que mi marido entrara en cualquier momento me ponía más caliente, así que me movía con cuidado, ahogando mis gemidos en la almohada mientras él me embestía desde atrás. Sus manos apretaban mis nalgas, separándolas para meterse más profundo, y yo solo podía susurrar 'así, así' entre dientes, sintiendo cómo cada empujón me hacía chorrear. El sudor me corría por la espalda mientras escuchaba los pasos de alguien en el pasillo, pero no podía parar, no cuando su verga me llenaba entera de golpe. Me encantaba cómo me miraba, con esa sonrisa de satisfacción, como si supiera que estaba a punto de hacerme correrme como una perra en celo. Cuando por fin me dejó caer sobre la cama, jadeando, él solo dijo: '¿Ves? Sabía que no podías resistirte a mi polla negra.'