SamGiger se sienta en el dildo mientras le azotan el culo
La habitación huele a sudor y lujuria, con la luz tenue iluminando el cuerpo tembloroso de SamGiger, que ya está arrodillada frente al dildo clavado en el suelo, el culo enrojecido por los azotes que le has dado antes. La miras fijamente, esperando su permiso, y ella asiente con la cabeza, mordiéndose el labio inferior mientras se baja lentamente, sintiendo cómo el juguete se hunde entre sus nalgas, dilatando su agujero con cada centímetro. Gime cuando la punta toca su próstata, y tú le das una palmada en el culo, ordenándole que se mueva más rápido, que te muestre lo puta que es. Ella obedece, balanceándose adelante y atrás, los músculos de sus muslos temblando mientras el dildo entra y sale de su culo apretado, los sonidos húmedos llenando el aire. Le agarras el pelo, tirando hacia atrás para que arquee la espalda, y le susurras al oído que quiere que se corra así, con el culo lleno, sin tocar su coño. Ella llora, suplicando permiso, pero tú solo le das otra nalgada, exigiendo que aguante hasta que tú lo digas. Cuando finalmente le permites correrse, su cuerpo se convulsiona, el orgasmo recorriéndola mientras el dildo sigue enterrado en su culo, y tú observas cómo su respiración se acelera, los músculos de su espalda tensos por el esfuerzo. Al terminar, ella se desploma hacia adelante, jadeando, y tú te inclinas para limpiar el sudor de su frente, sintiendo cómo su cuerpo aún tiembla bajo tu toque. La miras a los ojos, satisfecho con su sumisión, y ella baja la mirada, sabiendo que le has dado una lección que no olvidará.