Sallys Vamp se traga la polla de William hasta reventar su boca
Sentí el olor a sudor fresco en la habitación cuando William me empujó contra la pared, sus manos apretando mis cachetes mientras susurraba que su jefe podía volver en cualquier momento. Mi coño ya estaba mojado antes de que me bajara las bragas, con su lengua recorriendo mi cuello mientras me colocaba de rodillas. Me metí su polla hasta el fondo, sintiendo cómo el grosor me estiraba la garganta mientras él me agarraba del pelo, obligándome a chupar más fuerte. Cada vez que se embestía, sus bolas golpeaban mi barbilla, y yo gemía alrededor de su verga, sabiendo que si alguien nos escuchaba, todo se terminaría. Él me azotó el culo mientras me follaba la boca, sus dedos marcando mi piel mientras yo escupía saliva y me ahogaba con sus embestidas. En más de 10 minutos, William no paró de correrse en mi boca, llenándome hasta que el semen le resbaló por la barbilla. Cuando terminó, se limpió los labios con el dorso de la mano, mirándome con una sonrisa perversa mientras yo tragaba el último chorro. Su respiración agitada era lo único que se escuchaba en la habitación, hasta que escuchamos pasos en el pasillo y William se encogió de hombros, murmurando: 'La próxima vez, nos agarran'.