Rubia caliente se empala por primera vez a tres bandas
La rubia de tetas perfectas llegó a la fiesta con ese culito apretado que no dejaba de moverse al ritmo de la música, y desde que la vi con ese vestido pegado que apenas le cubría el coño mojado, supe que no iba a salir de aquí sin que se la clavaran bien hondo entre los tres. Primero fue él quien le agarró las tetas enormes mientras ella se agachaba a chuparle la polla gruesa con esos labios rojos que parecía que estaban hechos para mamársela sin parar, los gemidos ahogados en saliva cada vez que se la metía hasta la garganta le hacían temblar las piernas. Mientras tanto, el otro le lamía el coño depilado con la lengua caliente, sintiendo cómo se le humedecía más cada vez que la lengua le rozaba el clítoris hinchado, y ella no podía evitar arquear la espalda gritando que quería que la empotraran sin piedad. En un segundo la pusieron boca abajo sobre la mesa, con las tetas aplastadas contra la madera y el culo en pompa, listo para recibir la doble penetración que tanto deseaba, la polla gorda primero en el coño chorreante y luego en el culo prieto, sintiendo cómo se le abría paso entre los músculos mientras ella chillaba de placer con cada embestida que le llegaba hasta las entrañas. El vibrador rosado no paraba de zumbarle contra el clítoris mientras le metían los dedos en la boca para que no dejara de gritar, el sonido de sus gemidos mezclado con el de las pieles chocando y el de la polla entrando y saliendo sin control era la banda sonora perfecta para esa noche de locura. Cuando por fin se corrió, fue una explosión de jugos que le resbalaron por los muslos mientras los dos se corrían dentro de ella, llenándole el coño y el culo de leche espesa que no paraba de gotearle entre las piernas, dejando el suelo marcado con su placer descontrolado. El facial final fue la guinda, con los chorros de semen caliente cayéndole sobre las tetas, la cara y hasta los ojos, mientras ella se reía sin poder creer que acababa de vivir el mejor polvo de su vida en menos de una hora.