Home Rubias Rubia cachonda la empotra en el baño del hotel

Rubia cachonda la empotra en el baño del hotel

7:10 1080P 3 Rubias
culo empotradorubia cachondagemidos ahogadostetas naturales grandestanga arrancadopolla gruesa dentrosexo duro en bañohotel con puerta abiertariesgo de ser descubiertoscorrida intensa en público
Estúdio Ryland Ryker

Ella no pudo resistirse cuando lo vio entrar al baño trasero de ese hotelucho cutre, con el vestido ajustado que le marcaba cada curva de sus tetas grandes y naturales que le rebotaban al caminar. La morra tenía el coño empapado desde que sintió su aliento cerca, y cuando él le agarró el culo por encima de la tela fina del tanga le soltó un gemido que se le atoró en la garganta al escuchar cómo la puerta del servicio se cerraba con un clic sospechoso. Sin pensarlo dos veces, él le arrancó el encaje de un tirón, le escupió en los labios para lubricar mientras le metía dos dedos gruesos que la hicieron arquear la espalda y soltar un grito ahogado. La rubia se dejó caer sobre el lavabo de mármol falso, con las piernas temblorosas mientras él le bajaba la cremallera del vestido y le lamía cada pezón rosado que se le endurecía al contacto de su lengua caliente. No hubo tiempo para sutilezas: él la agarró de las caderas, la levantó como si no pesara nada y la empotró contra la pared con embestidas brutales que hacían que el espejo se empañara con el vaho de sus cuerpos sudados. Ella jadeaba su nombre entre dientes, con las uñas clavadas en los hombros de él, mientras él le susurraba al oído lo putita que estaba al dejar que cualquiera la viera en esa postura indecente, con el culo al aire y el coño chorreando por el riesgo de ser descubiertos. Los golpes de cadera resonaban en todo el pasillo vacío, pero a nadie le importó porque el placer era más fuerte que el miedo, y cuando él le metió la polla hasta el fondo ella sintió cómo se le escapaba un chorro de leche espesa por las piernas al correrse entre gritos ahogados. La puerta del baño seguía entreabierta, pero ella ni siquiera intentó cerrarla mientras él se corría dentro de ella con un gruñido animal, dejando su semen resbalando por el interior de sus muslos y manchando el suelo de azulejos blancos. Cuando por fin se separaron, ella se quedó jadeando, con el pelo rubio pegado a la cara sudorosa y la mirada perdida entre el alivio y la culpa de haber sido tan fácil de cazar en ese juego peligroso que los dos sabían que no terminaba ahí.

Vídeos Relacionados
Comentários
Deixe seu comentário sobre "Rubia cachonda la empotra en el baño del hotel"
Seja o primeiro a comentar!
 

📚 Adicionar à Playlist