Romeo le parte el culo a Nikki con su polla negra monstruosa
Sentí el olor de su coño antes de verla, mojada y temblando cuando le mostré mi verga negra de 25 centímetros lista para destrozarla. Nikki Tiki nunca había probado un negrón como yo, y al verla de rodillas, con sus labios rosados abiertos para chupar mi tronco grueso, me di cuenta de que eso solo era el principio. La primera sorpresa fue cuando metí mis dedos en su culito apretado y lo encontré vibrando de pura excitación, como si toda la vida hubiera estado esperando que alguien le rompiera el orto. La agarré del pelo, la hice girar y la puse a cuatro patas, con sus nalgas en pompa y su ojete palpitando. Al empujar mi polla hasta las pelotas dentro de su culo virgen, escuché un gemido agudo que se convirtió en un grito de placer cuando empecé a bombearla como una máquina. Me encantó ver su cara reflejando el shock, sus ojos abiertos como platos mientras cada embestida la hacía chillar más fuerte. La corrida fue épica, disparando toda mi leche espesa directo en su garganta mientras ella tragaba sin perderse una gota. Cuando terminamos, su boca aún tenía mi sabor y su culo estaba tan abierto que no podía cerrarlo, con mi leche goteando por sus muslos.