Riley Jean y su gangbang interracial con pollas monstruosas
—'¿Segura que quieres esto?'— te susurra Cristopher Clark mientras te agarra del culo, sus dedos marcando la piel antes de que sus manos te empujen contra la pared. Llevas días mirando cómo ese grupo de negros bien dotados se burla de ti, cómo Nacho Vegas te sonríe con esa mirada que promete que te van a romper el coño. La tensión se acumula desde que los viste en el bar, sus pollas negras brillando bajo las luces, y ahora que estás aquí, rodeada de ellos, sientes cómo el calor te sube por el cuerpo. Te arrodillas, la saliva escurriendo por tu barbilla mientras te la chupas a uno, sintiendo cómo la polla monstruosa te llena la boca hasta las pelotas. Otro te agarra del pelo, tirando hacia atrás para que lo mires mientras te empotra contra el sofá, cada embestida haciendo que tus tetas reboten. Gimes fuerte, el sonido ahogado por la polla que te ahoga, y cuando por fin te corren en la cara, sientes el semen caliente resbalando por tus labios. El tatuaje en tu cadera brilla con el sudor, y el vestido rasgado queda tirado en el suelo, manchado de leche.