RichiHerts la empotró en el baño con el coño aún mojado
Te voy a contar cómo empezó todo: yo acababa de salir de la ducha, con el pelo chorreando y la piel brillando, cuando RichiHerts me vio y no pudo aguantarse. ¿Te gustaría estar en su lugar? Porque él sí que lo disfrutó, viendo cómo me secaba con lentitud, rozando mi cuerpo contra el suyo a propósito, dejando que sus manos me recorrieran antes de que me empujara contra la pared. El agua de mi piel resbalaba entre nosotros mientras me agarraba el culo con fuerza, apretándome contra su polla dura, ya lista para entrar. No hubo preámbulos: me levantó de golpe, enredando mis piernas en su cintura, y me clavó de una estocada que me hizo gemir tan fuerte que el espejo del baño vibró. Cada embestida era más profunda, más salvaje, hasta que sentí cómo su verga me llenaba entera, rozando ese punto que me hacía perder la cabeza. Me encantaba cómo me miraba, con esa sonrisa de satisfacción mientras me follaba contra los azulejos, sintiendo el agua fría en mi espalda y su cuerpo caliente pegado al mío. No paró hasta que me corrí, gritando su nombre, y él se vino dentro de mí, temblando entre mis muslos. Al terminar, solo pensaba en lo bien que se sintió provocarlo así, sabiendo que no podría resistirse.