Psicóloga mexicana culona se folla a su cliente nerd en la oficina
La doctora llevaba semanas notando cómo el joven se ponía nervioso cada vez que le hablaba de su vida sexual... Un día, decidió tomar el control y lo invitó a una sesión privada donde las cosas se pusieron calientes rápido. Primero, le ordenó que se desnudara mientras ella se sentaba en su silla de cuero, abriendo las piernas para mostrarle su coño bien mojado. El chico, con la polla dura como roca, se acercó y empezó a chuparle los labios vaginales con desesperación. Ella le agarró la cabeza y lo empujó más adentro, gimiendo fuerte mientras él le metía los dedos en el culo. Después, lo hizo arrodillarse y le ordenó que le comiera el coño como un perro hambriento. El tipo obedeció, lamiendo y mordiendo cada rincón de su raja hasta que ella le dijo que era su turno. Se subió encima de él en reverso, empalándose con su verga gruesa mientras rebotaba su culo gordo contra su pelvis. Las embestidas eran tan fuertes que el escritorio temblaba, y los gemidos de la psicóloga llenaban la oficina. Cuando ya no aguantó más, se corrió en su cara, dejando su semen blanco sobre sus labios y mejillas. Al final, los dos quedaron exhaustos, pero ella ya planeaba la próxima sesión.