Policía domina a ladrona sumisa y la hace pagar con su coño
Agarrando a la ladrona del pelo la arrastras contra la pared mientras su minifalda deja al descubierto el coño mojado que ya no aguanta las ganas de que te la metas hasta las pelotas. Le susurras al oído que ahora ella va a pagar con su cuerpo lo que robó, y la muy puta asiente con los ojos llenos de lágrimas mientras te suplica que seas duro. Te la chupa como una desesperada, ahogándose con cada embestida de tu polla hasta que le ordenas que se ponga en cuatro como una perra, y ahí si la empotras de un solo envión mientras ella grita y clava las uñas en la pared. Sientes cómo su culo se abre para ti, cómo su vagina se aprieta alrededor de tu verga cada vez que la hundes hasta hacerle tocar el cuello del útero, y la humillación la tiene tan encendida que hasta te pide que la llenes de leche hasta arriba. Le das la vuelta y la obligas a montarte de vaquera, cabalgándote como una desesperada mientras Jack Vegas mira y se la agarra imaginando que es él quien la tiene así de sometida. Con las tetas rebotando y la boca abierta, la ladrona ruega que le dejes correrse, pero sabes que no va a pasar hasta que tú lo decidas, y cuando al fin lo permites, se deshace en un orgasmo violento mientras llora de placer y vergüenza. En ese momento, ya no piensa en la multa ni en la cárcel, solo en lo bien que se siente siendo tu puta.