Ophelia Fae desnudándose en las gradas mientras te desafía
¿Te crees capaz de resistirte si me vieras así? Era mi juego favorito, Ophelia Fae, desnudándome lentamente frente a las gradas vacías del estadio, sabiendo que en cualquier momento podía entrar alguien. Las luces del atardecer se colaban entre los asientos, iluminando mi piel sudorosa mientras me acariciaba los pezones duros, imaginando que eras tú el que me miraba. Cada movimiento era una provocación, mis manos bajando por el vientre hasta rozar el coño ya mojado, donde mis dedos se hundían sin piedad. ¿Oyes esos gemidos ahogados? Son míos, porque en cualquier momento alguien podría escuchar, pero me da igual, solo quiero que me vean así, con las piernas abiertas y tus ojos imaginarios clavados en mi coño rosado. Me muerdo el labio mientras me penetro con dos dedos, sintiendo cómo se me cierra el culo con cada embestida, pero no puedo parar, no cuando siento la tensión de ser pillada. ¿Te gustaría estar en su lugar, sabiendo que en cualquier momento la puerta podría abrirse? Mis tetitas pequeñas rebotan al ritmo de mis dedos, cada vez más rápido, más fuerte, hasta que el primer orgasmo me quema las entrañas. No hay tiempo para detenerme, el riesgo de que me descubran solo me excita más, así que sigo, gimiendo más fuerte, más sucio, hasta que no aguanto y me corro de golpe, sintiendo cómo el placer me parte en dos. ¿Y si justo ahora alguien entra?