MrFlourish empotra a Aura Rose en un polvo interracial de riesgo
La luz del sol entraba por la ventana entreabierta, iluminando el sudor que ya perlaba la piel de Aura Rose mientras yo le bajaba el short hasta las rodillas, dejando al descubierto ese culo redondo y jugoso que me moría por penetrar. La cama crujía bajo nuestro peso cada vez que me hundía en ella, pero no podíamos gemir fuerte: en cualquier momento podía entrar alguien de la casa, y eso solo nos ponía más calientes. Le tapé la boca con la mano mientras le metía la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de mi verga como si no quisiera soltarme. Ella mordía mi dedo para ahogar los gritos, pero sus ojos brillaban de placer, y yo sabía que estaba a punto de correrme. Cada embestida era más profunda, más salvaje, hasta que sentí que las paredes de su vagina se contraían alrededor de mi miembro, anunciando que estaba a punto de explotar. Le susurrré al oído que me iba a vaciar dentro de ella, y eso la hizo apretar más fuerte, como si quisiera ordeñarme hasta la última gota. Cuando por fin me vine, fue con un gemido ahogado que apenas se escuchó, pero el sonido de mi semen llenando su coño mojado resonó en mis oídos como una victoria. Ahora, mientras nos quedamos quietos, jadeando, solo pienso en lo que pasaría si alguien nos hubiera descubierto en ese momento: la vergüenza, el morbo, la adrenalina. Pero sobre todo, pienso en cómo Aura Rose se siente ahora, sabiendo que casi nos pillan mientras su coño aún palpita con las réplicas de mi orgasmo.