Morena safada anal se deja empotrar por Tony Tigrao
Una tarde cualquiera en casa, cuando el deseo no puede esperar. Te voy a contar cómo me convertí en la morena safada anal que siempre quisiste ver. Tony Tigrao llegó sin avisar y en segundos ya tenía su polla dura contra mi culo apretado. ¿Te gustaría estar en su lugar? Escuché el sonido de la puerta cerrándose y supe que no teníamos mucho tiempo. Me puse de rodillas en el sofá, levantando el culo para que me lo abriera de una estocada. Cada embestida hacía que mis tetas rebotaran, pero tenía que morder la almohada para no gemir demasiado alto. ¿Y si alguien nos escuchaba? La polla de Tony entraba y salía de mi coño mojado antes de pasar a mi culo, que ya estaba bien abierto para él. En más de 11 minutos de escena, me corrí dos veces, una con su lengua en mi clítoris y otra con su verga enterrada en mi culo. Sentía cómo me estiraba por dentro, pero no podía parar. Al final, me llenó el culo de leche mientras yo temblaba, pensando en lo cerca que estuvo todo de salir mal.