Misaki Oosawa disfruta siendo empotrada por el joven Yoshiya Minami
Misaki te voy a contar cómo el jovencito Yoshiya Minami me puso a cuatro patas y me abrió el coño como a una perra en celo. Desde que me vio entrar al estudio, sus ojos se clavaron en mis tetas firmes y en mi culo respingón, y supo que iba a ser suya. No me pidió permiso, solo me haló del cabello y me empujó contra el instante mismo en que entré. Sentí su polla dura rozándome el culo mientras me susurraba al oído: 'Hoy no te vas a correr hasta que yo lo diga'. Me arrodillé y le chupé la verga con ganas, sintiendo cómo se hinchaba más en mi boca, pero él me detuvo y me obligó a darme la vuelta. De un solo golpe me llenó el coño hasta las pelotas, agarrándome de las caderas para que no me escapara. Gemí como una puta mientras me penetraba con fuerza, sintiendo cada embestida hasta que el cuero de su polla rozaba mi cuello del útero. Cada vez que intentaba correrme, él se salía y me daba nalgadas, riéndose de lo desesperada que estaba. Al final, cuando ya no aguanté más, me dejó explotar en un orgasmo que me hizo gritar, pero él no había terminado. Me tomó del pelo y me obligó a chupársela hasta que se corrió en mi lengua. Yoshiya se limpió la boca con el dorso de la mano, sonriendo mientras yo me quedaba temblando, con el coño palpitando y el semen chorreándome por los muslos.