Millie Fox te sorprende con una mamada y facial de polla enorme
La sala está en penumbra, solo iluminada por el brillo de la pantalla del televisor, cuando Millie Fox entra con ese andar de diosa que te hace tragar saliva. Lleva medias de red que resaltan sus piernas perfectas y una sonrisa que promete pecado. Te agarra la polla con una mano, sintiendo cómo late entre sus dedos, y sin avisar te la mete entera en la boca de una sola vez. Sientes el calor húmedo de su garganta envolviéndote, sus labios apretados alrededor del tronco, y el choque de sorpresa cuando descubre que no puedes llegar más allá. Sus ojos se abren como platos al notar el tamaño, pero en vez de retroceder, se excita más, gimiendo mientras te la chupa con furia. Sus tetas grandes rebotan contra tu vientre, y el sonido de saliva al chupar llena la habitación. Cuando te corres, el chorro es tan potente que le llena la boca y rebosa por las comisuras, manchándole el mentón. Millie no se detiene, tragando hasta la última gota con un gemido de placer, y luego se limpia los labios con un dedo, mirándote con complicidad. En ese momento, piensa que nunca había probado algo tan delicioso, y que esto apenas acaba de empezar.