Mia Foster se masturba y habla sucio como una perra en celo
Estoy viendo a Mia Foster retorcerse en la cama mientras se clava los dedos en su coñito rosado, ya empapado de sus jugos. La muy zorra me mira con esos ojitos de puta sumisa mientras gime como una loca, pidiéndome permiso para correrse. Le ordeno que se toque más duro, que se parta el coño con sus dedos hasta que le duela, y la muy perra obedece al instante, metiéndose tres dedos hasta el fondo mientras suelta gemidos ahogados. Le digo que no puede correrse sin mi permiso, que tiene que seguir follándose con los dedos hasta que le ordene, y la muy puta llora de placer mientras su coño chorreante se contrae alrededor de sus dedos. Cuando ya no aguanta más, le permito correrse y la muy cerda se viene como una loca, gritando mi nombre mientras su cuerpo tiembla de placer. Ahora solo piensa en cuándo la voy a follar yo mismo, en cómo la voy a hacer gemir cuando le meta mi polla hasta el fondo.