Maxine X atada en la escalera mientras Velvet Skye la domina con un dildo
El olor a cuero de las correas me envolvía mientras Velvet Skye ajustaba las ataduras en mis muñecas, asegurándose de que no pudiera escapar, aunque ni lo intentaría. ¿Te gustaría estar en mi lugar, atada y a su merced? Cada roce de sus dedos sobre mi piel me hacía estremecer, sabiendo que en cualquier momento alguien podría entrar y pillarnos. El sonido de sus tacones resonaba en el pasillo, pero no importaba, solo quería que me follara con ese dildo enorme hasta que perdiera el sentido. Sus manos recorrieron mi cuerpo, apretando mis tetas grandes antes de bajar hacia mi coño ya mojado, donde insertó el juguete sin piedad. Gemí en voz baja, mordiendo mi labio para ahogar los gritos, mientras ella empujaba más y más adentro, haciendo que mi cuerpo se arqueara contra las cuerdas. Podía escuchar pasos en el piso de abajo, pero Velvet solo sonrió, sabiendo que el riesgo de ser descubiertas nos excitaba aún más. '¿Crees que alguien vendrá a salvarte, puta?' susurró, aumentando el ritmo hasta que el dildo golpeaba justo donde más lo necesitaba. Mis muslos temblaban, el sudor mezclándose con el cuero, y cuando por fin me corrí, fue tan intenso que casi me desmayo, con el dildo aún enterrado hasta el fondo. 'Esa es mi chica', murmuró Velvet, desatándome solo para empezar de nuevo, porque esta vez quería que me arrodillara y le chupara el coño a ella.