Mariana Martix gime con la polla dura de Purosangue Lucas en el baño
Mariana Martix no podía creer su suerte cuando Purosangue Lucas la arrastró al baño con esa mirada de dominación pura. Mi coño ya estaba mojado antes de que me empujara contra los azulejos fríos, sus manos grandes apretando mis tetas mientras su verga enorme se frotaba contra mi culo. 'Chúpame, perra', ordenó, y yo obedecí al instante, metiéndome esa polla gruesa hasta la garganta mientras él me agarraba del pelo. Cada vez que tragaba, gemía más fuerte, sintiendo cómo me llenaba la boca con su sabor salado. En más de 10 minutos de escena, me hizo de todo: me empotró contra la pared, me abrió las nalgas para clavarse hasta que mis muslos temblaban, y cuando me dio vuelta para follarme por detrás, el sonido de sus bolas chocando contra mi coño rebotando resonaba en todo el baño. 'Pide permiso para correrte', gruñó, y yo, jadeando, le supliqué: '¡Por favor, déjame explotar en tu polla!'. Él se rio, me dio una nalgada que ardió, y entonces me llenó hasta las pelotas mientras yo gritaba su nombre, sintiendo su leche caliente inundarme por dentro. 'Eres una puta obediente', murmuró, y yo solo pude gemir en respuesta, sabiendo que volvería a rogar por más.