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Madison se deja empotrar hasta correrse gritando en detención

6:08 720P 2 Corridas
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La profesora la pilló masturbándose en un rincón del aula y, en vez de regañarla, le ordenó quedarse después de clase para darle un castigo bien distinto. Madison, con las mejillas rojas y el coño ya palpitando bajo el uniforme ajustado, se dejó caer sobre el escritorio con las piernas abiertas de par en par, mostrando su rajita depilada mientras se mordía el labio inferior. El primer contacto fue con su lengua caliente recorriendo toda la longitud de la polla gruesa que el profesor sacó sin más preámbulos, lamiendo las venas marcadas y chupando las bolas pesadas que olían a sudor limpio y lubricante. Ella gimió con voz ahogada al sentir cómo le metía los dedos dentro mientras le apretaba el culo con la otra mano, empapándole los muslos con los jugos que le resbalaban sin control. Cuando por fin se la metió hasta el fondo, con la polla bien dura clavada en su coño estrecho, Madison arqueó la espalda y gritó como una puta desesperada, sintiendo cada embestida brutal que le arrancaba gemidos guturales. El profesor no se detuvo ni un segundo: le sacaba la polla hasta dejarla casi fuera para luego empotrarla con fuerza, haciéndola saltar del escritorio cada vez que la golpeaba contra el borde. Entre lametones al capullo y susurros de que se corría pronto, él le ordenó que abriera bien la boca para llenársela de leche espesa, pero Madison, con los ojos brillantes y el coño más mojado que nunca, le pidió a gritos que se la corriera en la cara. Sin dudar, el viejo profesor le soltó un chorro tras otro sobre las tetas pequeñas y duras, salpicándole la mejilla, la nariz y hasta los labios entreabiertos, mientras ella se agarraba el clítoris con los dedos temblorosos y se masturbaba hasta correrse otra vez con un espasmo que le dejó las piernas como gelatina. Cuando por fin terminó, la dejó tirada sobre el escritorio, con el uniforme manchado de fluidos y la respiración entrecortada, pero con una sonrisa pícara dibujada en la cara al saber que repetirían el castigo mañana.

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