La vecina morena me chupó la polla en la playa y se tragó todo
Su mirada me quemaba cada vez que pasaba por la arena, pero hoy no aguantó más. Laura On Heels, esa milf de curvas perfectas, se arrodilló frente a mí sin importarle que alguien pudiera vernos. Sabía que esto estaba mal, que no debíamos, pero cuando sus labios rozaron mi verga, ya no hubo vuelta atrás. Sentí su lengua caliente recorriendo cada centímetro, sus dedos apretando mis nalgas mientras me la metía hasta el fondo. Gemía como una perra en celo, ahogando los sonidos con mi polla en su garganta. El sol quemaba, el viento traía voces lejanas, pero solo podía pensar en cómo su coño debía estar empapado. Cuando me corrí, tragó cada gota sin dudar, mirándome con esos ojos de puta satisfecha. Ahora, mientras me alejo, solo pienso en cuándo volverá a buscarme.