La profesora me folló en venganza por el novio que me quitó
Me encanta cómo se le marca el culo en esas faldas ajustadas que usa para provocarme, pero hoy no vine a verla por su trasero, sino por la deuda que tiene conmigo. Lleva meses jactándose de haberle robado a mi ex, así que cuando me miró con esos ojos de zorra desafiándome, supe que era el momento de cobrarme con su coño. Le quité las bragas con los dientes, sintiendo su humedad en mi barba, y cuando le metí dos dedos de golpe, gimió tan fuerte que temí que los vecinos escucharan. Me encantó ver cómo su cuerpo se tensó, cómo sus tetas rebotaban cada vez que yo la embestía contra la pared, pero lo mejor fue cuando me susurró: 'No te atrevas a correrte dentro', justo antes de que le rompiera el cuello del útero de una estocada. Sabía que estaba celosa, que imaginaba a mi ex en mi lugar, y eso hizo que la empotrara más fuerte, hasta que supe que ya no podía más. Cuando me dijo 'Eres igual de cerdo que él', ni siquiera tuve que responder: mi leche le quedó chorreando por los muslos, como un trofeo.