La niñera rubia se volvió una puta anal con el jefe
Esa tarde en la cocina, Baby Kitten no podía dejar de mirar a Seth Brogan mientras él revisaba unos papeles. Llevaban días intercambiando miradas cargadas de tensión, roces "accidentales" y sonrisas cómplices que dejaban claro que ambos querían lo mismo. Cuando él se acercó para ajustarle el delantal, sus dedos rozaron su culo apretado bajo la falda, y ella contuvo un gemido. No aguantó más: se arrodilló y le sacó la polla dura de los pantalones, chupándola con desesperación mientras él le agarraba la cabeza. La llevó al sofá, le bajó las bragas y le metió los dedos en el coño mojado antes de empotrarla de una estocada, haciendo que gritara. La penetró por el culo mientras le apretaba las tetas pequeñas, embistiendo hasta que sus caderas chocaron contra su culo rojo. Cuando se corrió, lo hizo en su cara, manchándole los labios y la barbilla. Ella se lamió los restos, sabiendo que esto no terminaría así la próxima vez.