La milf Lily Cade domina a la rubia Summer Brielle con juguetes y lengua
Esa tarde en el dormitorio, con la puerta entreabierta y el sonido de la ducha corriendo en el baño de al lado, me encendí al ver a Summer Brielle desnudándose frente a mí. Sus tetas grandes rebotaban mientras se quitaba el sostén, y yo ya tenía mi coño mojado solo de pensar en lo que iba a hacerle. Le susurré al oído que no hiciera ruido, que mi marido podía volver en cualquier momento, pero eso solo la excitó más. Empecé chupándole los pezones, mordisqueándolos hasta que gimió ahogando el sonido con la almohada. Mis dedos se hundieron en su coño caliente mientras ella me empujaba hacia abajo para que le comiera el culo, y yo obedecí, metiendo la lengua hasta donde pude mientras ella se retorcía. Agarré el strap-on y se lo clavé de una estocada, sintiendo cómo su cuerpo temblaba con cada embestida. Summer me rogaba que la follara más duro, que no parara, mientras yo escuchaba los pasos de alguien en el pasillo. Me corrí sobre su espalda, marcándola como mía, y cuando salí del cuarto, ella seguía temblando, con los ojos vidriosos y la boca abierta en un gemido silencioso.