La mamá pelirroja de Vladimir P lo montó crudo en la cama
¿Te imaginas despertar con la polla dura y encontrar a tu madrastra pelirroja encima de ti, frotando su coño mojado contra tu verga sin pedir permiso? Así empezó todo, con ella tomándome de las manos y obligándome a mirar cómo se sentaba sobre mí, gimiendo como una perra en celo mientras me clavaba hasta las pelotas. 'No te atrevas a correrte sin mi orden', me susurró al oído, y yo solo pude obedecer, sintiendo cómo sus tetas rebotaban contra mi pecho mientras me follaba con esa hambre de puta que tiene. Cada vez que intentaba moverme, ella me apretaba más fuerte, marcando el ritmo con su culo prieto hasta que suplicaba por dejarme llenarla. '¿Quieres correrte dentro de mí, verdad, niño?' me provocaba, y yo solo podía asentir, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de mi verga, lista para recibir mi leche. Al final, cuando me dejó explotar dentro de ella, lo único que pensé fue que nunca querría que esto terminara.