La China se entrega al primer anal de él, caliente y prohibido
El dormitorio está en penumbras, con la luz tenue de la lámpara filtrándose a través de las cortinas medio corridas, creando sombras que bailan sobre la piel sudorosa de La China mientras se arrodilla frente a Latinkings, mordiéndose el labio inferior con nerviosismo. Ella sabe que esto está mal, que no deberían cruzar esa línea, pero el deseo le arde entre las piernas, húmedo y urgente, mientras él se acerca por detrás, su polla dura como una roca ya rozando el borde de su culo virgen. Él le agarra las caderas con fuerza, sus dedos hundiéndose en la carne suave mientras la atrae hacia atrás, haciendo que su coño mojado chupe la punta de su verga antes de deslizarse hacia arriba, hacia ese agujero estrecho que nunca ha probado. Ella gime al sentir el primer contacto, un dolor agudo mezclado con un placer perverso que la hace arquear la espalda, invitándolo sin palabras a seguir, aunque su mente grita que esto está prohibido. Él empuja suavemente al principio, pero ella ya está temblando, su cuerpo pidiendo más, así que él se hunde de golpe, sintiendo cómo el culo de ella se abre para él, ajustándose a su polla como un guante caliente. Las paredes del ano de La China lo aprietan con fuerza, cada movimiento de caderas haciendo que él gruña entre dientes, mientras ella se agarra las tetas, tirando de los pezones duros entre gemidos ahogados. El sonido de sus caderas chocando resuena en la habitación, carne contra carne, sudor pegajoso y respiraciones entrecortadas, y cuando él acelera el ritmo, ella ya no piensa en el 'debería' o el 'no', solo en cómo su cuerpo se enciende, en cómo cada estocada la acerca más al orgasmo que la está consumiendo. Él la agarra del pelo, tirando hacia atrás para besarla con fuerza mientras sus manos aprietan sus nalgas, sintiendo cómo su polla se hunde hasta las pelotas dentro de ella, haciendo que ambos giman al unísono. El calor se vuelve insoportable, y cuando él se corre dentro de ella, llenándola con su leche espesa, La China solo piensa en lo sucio que se siente, en cómo no quiere que esto termine, aunque sabe que esto estaba mal desde el principio.