La abuela playa recibe una polla negra de ensueño por el culo
¡'Más fuerte, hijo de puta, que esto no es suficiente!' me gritó la vieja mientras me agarraba de la polla como si fuera un salvavidas. Nunca imaginé que una señora europea tan seria como Adriana Love tendría esas ganas de culo, pero al ver cómo su coño viejito se le chorreaba de excitación, supe que el anal sería brutal. Me la metí entera de golpe, escuchando cómo sus nalgas flácidas se abrían para recibirme, y ella gritó como una loca cuando la punta de mi verga le rozó el cuello del útero. Su culo apretado era como un puño y me chupaba la polla con cada embestida, mientras sus gemidos se mezclaban con los gruñidos de mi cadera chocando contra su carne. La sorpresa fue ver cómo su cara de monja se transformaba en puro placer cuando le llené el culo de leche espesa, y al terminar, ella solo jadeó: 'Nunca pensé que me gustaría tanto...'