Juliana Marie reta a Jayden a follarla como nunca antes
La habitación estaba iluminada por la luz tenue de una lámpara de noche, el aire cargado con el olor a sexo y sudor fresco. Yo estaba sentada en la cama, con las piernas abiertas y mi coño ya mojado, desafiando a Jayden con una sonrisa pícara. '¿Crees que puedes manejarme?', le dije mientras me mordía el labio, sabiendo que iba a hacerle rogar. Él se acercó, su polla dura como una roca, y sin perder tiempo me empujó contra el colchón, clavándome de una estocada que me hizo gemir. Sentía cada centímetro de su verga entrando y saliendo, mis tetas rebotando con cada embestida, y yo arqueándome para recibirlo más profundo. 'No te corras tan rápido', le advertí, pero él solo gruñó y aceleró el ritmo, sus manos apretando mis caderas con fuerza. El sonido de nuestros cuerpos chocando llenaba la habitación, y yo no podía evitar gritar cada vez que me penetraba hasta el fondo. '¿Te gusta esto, perra?', me preguntó, y yo solo gemí en respuesta, sintiendo cómo mi coño se apretaba alrededor de su polla. Sabía que iba a ganar esta batalla, que lo haría suplicar antes de que terminara, pero en ese momento solo podía pensar en lo bien que me sentía, en cómo cada movimiento me acercaba más al orgasmo. Cuando por fin me corrí, fue con un grito que lo dejó sin aliento, y mientras me recuperaba, solo pensaba en lo mucho que me encantaba ganar.