Jean Grey se deja llenar de leche en esta parodia de cómics
Estás arrodillado entre sus piernas, sintiendo cómo su coño se contrae alrededor de tu polla mientras la embistes con fuerza. Ella no esperaba que tu verga fuera tan gruesa, pero ahora gime sin parar, arqueando la espalda cuando la penetras hasta el cuello del útero. Sus tetas rebotan con cada embestida, y tú agarras sus caderas para hundirte más profundo, escuchando cómo su respiración se acelera. De pronto, ella descubre que tu leche es más espesa de lo normal, y eso la vuelve loca: te clava las uñas en la espalda mientras te pide que la llenes entera. Sientes cómo su vagina se aprieta más, como si quisiera ordeñarte, y no puedes resistirte a correrte dentro de ella, marcándola por completo. Cuando terminas, notas cómo tu semen gotea entre sus muslos, mezclándose con sus fluidos, y ella sonríe satisfecha, sabiendo que nadie más la ha hecho sentir así. En el suelo, junto a la cama, queda su tanga rasgado, prueba de lo salvaje que fue el encuentro.