Jayjay Pink es detenida y obligada a obedecer a los policías españoles
—'No te muevas, puta, vas a hacer exactamente lo que te digamos'— le susurró uno de los agentes al oído de Jayjay Pink mientras le apretaba el culo con fuerza. Ella, con las manos esposadas, no pudo evitar que le temblaran las piernas al sentir cómo la polla de Leo Santos se frotaba contra su coño ya mojado. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo la alemana, acostumbrada a mandar, ahora tiene que aguantar que le den órdenes. Imagínate que es tu novia, de rodillas en el suelo, con la boca abierta esperando que le metan la verga hasta el fondo mientras otro tipo le abre el culo con los dedos. Jayjay gemía sin poder evitarlo, pero cuando intentó hablar, el agente le tapó la boca con la mano. —'Cállate, perra, aquí no se pide, se obedece'— le dijo Jesús Reyes antes de empujarla contra el sofá y abrirle las piernas de golpe. La polla negra de Leo Santos ya estaba lista, y de una estocada se la metió entera, haciendo que Jayjay gritara de dolor y placer. Ella, que siempre había sido la dominante, ahora solo podía mover las caderas al ritmo que le marcaban, suplicando entre gemidos que no pararan. Cuando por fin le permitieron correrse, lo hizo con un grito ahogado, y los agentes se rieron al ver cómo su leche blanca le chorreaba por los muslos. Al final, solo quedó el sonido de su respiración agitada y el eco de las risas de los hombres que acababan de humillarla.