Ibi y su marido la empotran con el plug en el culo
La cocina está bañada en luz tenue, el olor a café recién hecho se mezcla con el perfume dulce de Ibi, que hojea una revista mientras su marido la observa con los ojos llenos de lujuria. Ella sabe que él todavía arde de celos por aquel tipo que la miró en el supermercado, y hoy va a cobrarse su venganza. Se levanta lentamente, dejando que el vestido se deslice por sus curvas, y se agacha para recoger algo del suelo, ofreciendo una vista perfecta de su culo redondo y firme, donde el plug brilla entre las nalgas. Él no aguanta más, se acerca por detrás y le clava los dedos en las caderas, apretando con fuerza mientras ella se ríe, sabiendo que lo tiene donde quiere. La empuja contra la mesa, le arranca las bragas de un tirón y le mete la polla de una estocada, sintiendo cómo el plug vibra dentro de ella con cada embestida. Ibi gime, arqueando la espalda para que él llegue más profundo, hasta que las caderas chocan contra su culo carnoso. Él la agarra del pelo, tirando hacia atrás mientras la penetra sin piedad, escuchando cómo el plug golpea contra su coño mojado con cada movimiento. Ella grita, pidiendo más, y él no se detiene, follándola como si quisiera borrar a todos los hombres que alguna vez la desearon. Cuando por fin se corre, lo hace con un rugido, llenándola hasta las pelotas mientras ella se estremece, sintiendo cada gota caliente dentro de su cuerpo. Afuera, el ex de Ibi pasa en su coche, sin saber que su venganza acaba de comenzar.