Gracie May Green despierta el instinto policial de Wrex Oliver
Gracie May Green sabe perfectamente cómo jugar con fuego, y hoy lo demuestra con un vestido ajustado que no deja nada a la imaginación mientras se pasea frente a Wrex Oliver. Sus tétas pequeñas rebotan con cada paso calculado, y ella disfruta cómo él no puede quitarle los ojos de encima. Las piernas de Gracie están desnudas, brillantes bajo las luces de la tienda, y cuando se inclina para fingir que revisa un estante, su culo perfecto se marca debajo de la tela fina. Wrex la observa con los dientes apretados, imaginando cómo sería enterrar su polla dura entre esos muslos apretados. Ella lo provoca, rozando su brazo al pasar, enviando fotos de su coño mojado en mensajes que sabe que él no puede ignorar. Wrex ya no aguanta más y la agarra del brazo, arrastrándola a un rincón oscuro. Sin perder tiempo, le baja las bragas y metiendo dos dedos de golpe en su coño caliente, haciéndola gemir sin control. Gracie arquea la espalda cuando él la gira y le clava la verga hasta que sus caderas chocan, sintiendo cómo la carne se abre para recibirlo. Ella aprieta los muslos alrededor de sus caderas, pero él la domina, embistiéndola con fuerza hasta que ella se corre, los líquidos goteando por los muslos. Wrex la obliga a arrodillarse y le exige chupar su polla palpitante, mordiendo su labio inferior mientras se la clava hasta la garganta. Gracie lo mira con ojos de puta sumisa, sabiendo que él quiere verla llorar. La escena termina con ella de rodillas, su mente solo piensa en cuánto le gusta que la obliguen a obedecer.