Follando en la cocina con la ropa de puta de Lily Starfire
Esa tarde en la cocina, con el sol colándose por la ventana y el olor a café recién hecho, te voy a contar cómo me puse esa ropa ajustada que te vuelve loco, la que me hace sentir como una diosa que exige ser adorada. Me arrodillé frente a Trey Haze, mirándolo con esos ojos que piden permiso pero exigen obediencia, mientras mis tetas enormes rebotaban contra su polla dura como si fueran a estallar. 'Chúpame', le ordené, y él no tuvo más remedio que obedecer, metiendo mi pezón en su boca mientras sus manos apretaban mis nalgas como si fueran suyas. Naomi Ryder entró en ese momento, con esa sonrisa de puta que sabe que va a ser la siguiente, y se colocó detrás de mí, deslizando sus dedos por mi coño mojado antes de empujarme contra la encimera. '¿Te gusta que te usen así, zorra?', susurró, y yo solo gemí más fuerte, sintiendo cómo Trey me embestía de una estocada hasta que mis caderas chocaron contra su vientre. Cada vez que me penetraba, mis tetas golpeaban su pecho, y Naomi no perdía el tiempo, chupando mis pezones mientras sus dedos jugueteaban con mi clítoris. 'Dame más duro', le supliqué a Trey, y él obedeció, agarrando mis caderas con fuerza mientras me empotraba contra la mesa, haciendo crujir la madera bajo nosotros. Naomi se corrió primero, gritando mientras sus fluidos manchaban el suelo, y yo no tardé en seguirla, sintiendo cómo mi orgasmo me recorría entera. Trey se sacó y me llenó la cara, su leche caliente resbalando por mi barbilla mientras yo me lamía los labios. '¿Ves lo bien que obedecen cuando les ordenas?', me dijo Naomi, limpiando mi mejilla con el dedo antes de chuparlo. 'Ahora limpia este desastre', añadió, señalando el suelo, y yo, todavía temblando, me arrodillé para lamer cada gota.