Fóllame, mi niño dulce: ella obedece cada orden
La habitación está en penumbra, solo la luz de la luna se filtra por las cortinas, dibujando sombras en las paredes mientras tú la empujas contra el colchón. Sientes cómo su coño ya está mojado, temblando cuando le ordenas que se arrodille. La agarras del pelo, tirando hacia atrás para que te mire a los ojos mientras te la chupa, sus labios apretados alrededor de tu polla, gimiendo cada vez que la empujas hasta las pelotas. Le dices que no puede correrse hasta que tú lo permitas, y ella asiente, las lágrimas rodando por sus mejillas mientras te suplica con la mirada. La volteas de golpe, hundiendo los dedos en su culo antes de empotrarla de una estocada, sintiendo cómo su cuerpo se tensa alrededor de tu verga. Hotbabenaija grita cuando la embistes más fuerte, sus tetas rebotando con cada movimiento, y tú le das nalgadas hasta que su piel se enrojece. Le ordenas que se incline sobre la cama, separando sus nalgas para ver cómo tu polla desaparece dentro de ella, entrando y saliendo en más de 10 minutos de escena. Cuando por fin le das permiso, ella se corre gritando, el orgasmo sacudiéndola entera mientras tú te vacías dentro de su coño apretado. La próxima vez, será aún más duro.