Femboo se rellena el culo de marshmallows y se lo folla con un dildo enorme
El sonido de la puerta de la cocina chirría levemente mientras Femboo se agacha para alcanzar otro puñado de marshmallows, sus dedos temblorosos los empuja uno a uno dentro de su culo ya dilatado, sintiendo como se amontonan en su interior con un calor húmedo que le hace gemir en voz baja. Afuera, los pasos de su hermano en el pasillo se acercan, y él contiene la respiración, escuchando cada crujido del piso de madera mientras el dildo grueso se desliza entre los marshmallows, abriéndose paso con un sonido obsceno de succión. La presión es insoportable, pero no puede parar, sus muslos se tensan y el sudor le corre por la espalda cuando el juguete golpea contra algo profundo, haciendo que sus ojos se cierren con fuerza. Un gemido ahogado escapa de sus labios cuando el orgasmo lo sacude, el semen caliente salpica su espalda mientras el dildo sigue moviéndose, los marshmallows ahora una mezcla pegajosa que se escapa entre sus nalgas. Afuera, la voz de su hermano pregunta algo, pero él no responde, demasiado ocupado sintiendo como su corazón late desbocado, el miedo de ser descubierto mezclándose con el placer que aún recorre su cuerpo. Piensa en lo cerca que estuvo de que lo pillaran, en cómo su hermano nunca sospecharía que justo detrás de esta puerta, su culo está lleno de crema y juguetes, y la idea le hace sonreír con complicidad mientras se limpia con las manos, sabiendo que esto no será la última vez.