Ella Hollywood te reta a follarla hasta que suplique
Te la encuentras en el sofá, con las piernas abiertas y los dedos hundidos en su coño mojado, retándote con una sonrisa pícara: «¿Crees que puedes aguantar lo que te voy a dar?». La agarras por las caderas y la empujas contra la pared, sintiendo cómo su culo prieto se ajusta a tu polla como un guante. Ella gime fuerte cuando la embistes de una estocada, pero no se rinde: te desafía a ir más duro, a hacerla gritar como nunca. Te la chupa con ganas, tragando hasta el fondo mientras sus uñas se clavan en tu espalda, y luego te monta a horcajadas, rebotando sobre tu verga con un ritmo que te vuelve loco. Sientes cómo su coño aprieta y suelta, cómo sus gemidos se vuelven más desesperados, pero ella sigue provocándote: «¿Ya te cansaste, o necesitas más?». La volteas en cuatro patas y la empotras desde atrás, escuchando el sonido de carne contra carne, hasta que su cuerpo tiembla y se corre con un grito ahogado. Pero sabes que esto no ha terminado: la próxima vez, Kasey Kei va a estar ahí para ver si puedes manejar a las dos.